En 2019 conmemoramos que hace 20 años comenzamos nuestra labor como ONG en la ciudad de Sevilla. En 1999 sumamos nuestros esfuerzos a los de otras tantas organizaciones que operan en esta ciudad, con la ilusión de colaborar con ellas en crear espacios de entendimiento y proveer para las necesidades de los núcleos de población más desfavorecidos.

Siendo conscientes del reto al que nos enfrentábamos, comenzamos con una actitud positiva, creyendo en lo que emprendíamos, con fe y esperanza en el futuro. Nos pusimos a trabajar con la idea de crear un entorno mejor, más justo y más equitativo. Ayudando a las familias, enseñando a los niños y preparándolos para que tomasen buenas decisiones en sus vidas para el futuro.

Después de estos años, echando la vista atrás, nos damos cuenta de que todo ha sido por algo, que ha habido una razón, un porqué y un para qué. Que efectivamente nuestros anhelos y desvelos no han sido en vano y que hemos colaborado en que nuestra ciudad, Sevilla, sea un poquito mejor.

En este tiempo hemos ayudado, sí. Pero también hemos aprendido, hemos sido fortalecidos en nuestra misión viendo los resultados y ellos nos han ayudado a nosotros a ser mejores personas. Intercambiando trabajo, conocimiento y esfuerzo por gratitud, sonrisas y abrazos.

Es cierto, también ha habido tiempo para todo: hemos sudado, trabajado, sufrido, enfadado y frustrado; pero también ha habido momentos de alegría, hemos sido motivados y también reído, pero sobre todo.., hemos disfrutado.

Así que tenemos motivos para celebrarlo porque durante este tiempo, en Sevilla, se repiten imágenes como éstas. Imágenes que dan esperanza y demuestran que se si se hace el trabajo adecuado, hay resultados.

Han sido 20 años, 3.770 días, en los que hemos repartido muchas toneladas de alimentos. A través de diferentes iniciativas y talleres, hemos impartido cursos a mujeres, hombres, menores, adultos y familias. Hemos inculcado valores, educado en responsabilidad, enseñado a las familia a alimentarse equilibradamente y se ha dado apoyo escolar a muchos niños que de otra forma no hubiesen podido evolucionar en sus estudios.

Y todo lo hemos hecho por una sonrisa como las de estas imágenes, como la de todos los que, en estos años, hemos dado tanto… como hemos recibido.